SINCRONIZAR EL SEXO
Cartas de Arthemis
Estando joven en un abasto ubicado en la carretera trasandina, escuche a un bandolero decir que cuando hacia el amor apagaba su cerebro. Claro que tenia razón, apagar el cerebro es enfocarse en el acto amatorio y dejarse llevar en una especie de hipnosis por un trance donde las sensaciones nos darán las experiencias necesarias para cargar nuestras pilas y encender el motor de la pasión y desde allí disfrutar realmente el sexo, hasta lograr tener una relación intensa con nuestra pareja.
Un buen acercamiento sexual tiene que tener un antecedente abrumador que nos llevara a un disfrute sexual que requiere verdaderamente reservas internas para lograr exactamente lo que se quiere, una compenetración entre ambos que se revierte en una estimulación estrictamente fogosa.
En el acto amatorio no puede haber vacilaciones y debemos concentrarnos en hacer feliz a nuestro cónyuge. Dejar atrás los viejos resentimientos y expresarle mucho afecto para imponer luego en la cama matrimonial el desafío de probar algo nuevo en lo que solemos llamar fantasía sexual, sin faltarle el respeto para no ser rechazado en un momento de máxima vulnerabilidad. Antes de penetrar, debemos empujar los propios límites hacia la exploración orgánica de nuevos estilos sexuales que han venido estimulando nuestra fogosidad.
Es necesario promediar las cargas eróticas para no crear competencia y dejar a un lado la satisfacción de algunos de los sujetos involucrados en el acto sexual. El amor es compañerismo y las parejas deben dejarse ir en el acoplamiento de autoayuda sexual para que ninguno de los dos pueda llegar a un momento de laconia y depresión por haber realizado un mal coito. Es necesario relajarse y conectarse para evitar una situación errónea y hacer más dinámica y profunda la sexualidad.
Las parejas deben tener una personalidad equilibrada para dejarse llevar por los acontecimientos durante el acto sexual. Las fantasías son parte de ese juego y debe constituirse en algo gratificante donde debe existir los juegos emocionales. Nada debe criticarse, luego de haber finalizado el acoplamiento porque la idea es motivar el impulso sexual por un conjunto de estímulos que buscan excitar a la pareja hacia algo nuevo y que ninguno de los elementos que participen en el coito sea motivador de una inhibición sexual.
Hay que tomar en cuenta que una buena relación sexual no genera ansiedad y problemas depresivos. La parte motivacional genera y facilita siempre una respuesta sexual adecuada. Estamos en la era de la ecología emocional, donde se busca proyectar nuestro medio ambiente espiritual y psíquico. Esta palabra fue utilizada por primera vez por el biólogo alemán Ernst Haekel para significar la relación de la pareja con su medio ambiente
La idea es que debe existir un punto de relación entre ambiente – pareja y estimulación para poder llegar al final a un orgasmo placentero.
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karla dijo
para ti paulo cesar
27 Abril 2009 | 06:42 PM